En favor de la paz y una vida digna Obispos de Coahuila piden elecciones limpias

Torreón, Coahuila.- Los Obispos de Piedras Negras Gerardo Alonso Garza, de Saltillo Raúl Vera López y de Torreón José Guadalupe Galván, hicieron un llamado a los partidos políticos en vista de que se aproximan las elecciones en el estado de Coahuila el próximo tres de julio para que actúen con respeto y en pro de recuperar la paz, el territorio y la vida digna que anteriormente se tenía.

La integridad de la ciudadanía estará garantizada solamente por un régimen político que funcione mediante la honestidad y la responsabilidad ética de quienes lo forman, es decir, que esté constituido por personas que actúen con apego irrestricto al pacto social garantizado por nuestra Constitución Federal, y mediante una legislación local respetuosa de nuestras libertades, de nuestra dignidad y de todos nuestros derechos y garantías, expresaron.

“Los dolores y clamores de nuestro pueblo suben hasta el cielo por las cada vez más numerosas muertes arbitrarias, secuestros, extorsiones, desplazamientos de población y desapariciones forzadas, cuyo registro está grabado en el corazón y en la memoria de nuestra gente, no así en las dependencias encargadas de procurar la justicia”, comentaron en su comunicado.

Según datos atribuidos a la Secretaría de la Defensa Nacional, de diciembre del 2006 a diciembre del 2010, en diversas instalaciones de esa dependencia se recibieron 18,941 denuncias por personas “levantadas” desaparecidas, datos recabados a partir de las solicitudes de familiares que han acudido directamente a la SEDENA. Así mismo mencionaron no saber del paradero de las personas desaparecidas y que esta información la conoce el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

Tan sólo en Coahuila, el Centro Diocesano para los Derechos Humanos “Fray Juan de Larios” y familias que se han organizado en FUUNDEC (Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila), han documentado de febrero del 2007 a mayo del 2011, 166 personas desaparecidas. Sobre los decesos en el estado, según la base de datos de fallecimientos ocurridos por presunta rivalidad delincuencial publicados en la página Web de la Procuraduría General de la República (PGR), de diciembre del 2006 a diciembre del 2010, hemos tenido 654 muertes en Coahuila. Sin embargo, las víctimas inocentes en estos fuegos cruzados por rivalidades y en la guerra emprendida contra la delincuencia organizada, son invisibilizadas, estigmatizadas, no registradas y no investigados sus asesinatos. Actualmente se les está negando incluso el derechos a velar a sus difuntos en alguno de los municipios del estado.

Y por si esto no fuera bastante, los mineros del carbón continúan muriendo; después de la muerte de 65 mineros en Pasta de Conchos, en febrero de 2006, que permanece impune, a la fecha han muerto otros 61 mineros. Tampoco cesan las agresiones a los migrantes por elementos de la delincuencia organizada, que a pesar de las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a los miembros de la Casa del Migrante de Saltillo, y contar con vigilancia permanente de elementos de seguridad estatal fuera del albergue, a dos cuadras del mismo, miembros del crimen organizado realizan amenazas e intimidación a la población migrante, así como a las y los defensores de esta población. Además, los secuestros de migrantes en los municipios fronterizos de Piedras Negras y Acuña, se continúan perpetrando.

La destrucción de la naturaleza por los terribles incendios, y la poca capacidad que existe en el estado para enfrentarlos, es otra realidad que en estos días hemos vivido. La vida de millones de personas en Coahuila debe ser protegida con mayor eficacia y responsabilidad por las autoridades, por los políticos y todas las personas que ostenten cualquier rango de poder.

“La responsabilidad de ser buenos pastores no recae únicamente en los jefes políticos ni en los jefes religiosos, o en los gerentes de empresas y en los directivos de los sindicatos; o en los directores de escuelas u hospitales, sino en cada una de las personas que conforman cada conjunto social, como colaboradores/as, activos/as que son de quienes los coordinan y conducen. Sin embargo, esta colaboración de todos los miembros del grupo, no sustituye ni excluye la responsabilidad de quien conduce”, dijeron los obispos.

A los partidos políticos corresponde en primer lugar frenar esa nefasta práctica; pero también a la ciudadanía le corresponde tomar conciencia de que no puede seguir haciéndose cómplice del comercio del voto, prestarse a la compra venta del voto, trae como consecuencia que los funcionarios públicos que acceden a sus cargos por la vía electoral mediante la corrupción del voto, pasen a ser enemigos públicos de la nación y no servidores públicos de ella, finalizaron.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: