Picar Piedra: Iniciativas ciudadanas frente a la violencia

Historias de vida contra la indolencia y los estigmas

La búsqueda de personas desaparecidas en Saltillo

Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUUNDEC), México

Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUUNDEC) surge en 2009, a partir de la búsqueda de víctimas de desaparición forzada en la ciudad de Saltillo, Coahuila. El eje de su trabajo es demandar a las autoridades competentes que lleven a cabo las investigaciones necesarias para la localización de desaparecidos y desaparecidas. El incremento de casos similares por todo el país genera una evolución a Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (FUNDEM).

El estado de Coahuila se ha visto afectado recientemente por la lucha que libran distintos grupos del crimen organizado por el control de esta ciudad, que es la vía natural de tránsito de mercancías y de personas entre dos regiones de gran importancia económica como son la Comarca Lagunera1 y Monterrey, una de las ciudades más industrializadas del país.

Esta lucha ha traído como consecuencia el incremento de violencia reflejada en delitos como asesinatos, secuestros y extorsiones, pero también en la irrupción de otras problemáticas como el reclutamiento de jóvenes por parte de la delincuencia organizada o la desaparición de personas.

En la medida que el país se fue hundiendo en una espiral de violencia, los casos de desapariciones de personas aumentaron significativamente. Como señala el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas:

“Un elevado número de secuestros y delitos con similitudes a las desapariciones forzadas son cometidos por grupos del crimen organizado. Sin embargo, no todas las personas desaparecidas habrían sido secuestradas por grupos del crimen organizado actuando de forma independiente; por el contrario, la participación del Estado en las desapariciones forzadas también está presente en el país.”2 

Sin respuestas ante las tragedias familiares En el estado de Coahuila los primeros casos registrados datan de 2007, aunque es entre 2008 y 2009 que hay un notorio incremento de las desapariciones. Es cuando los familiares de desaparecidos y desaparecidas en Saltillo se van encontrando frecuentemente en las gestiones ante las autoridades locales, que deciden conformarse en un colectivo.

Al principio era un grupo de 12 familias con 21 personas desaparecidas, que constataron el poco avance en las investigaciones que realizaban las autoridades: de un mes a otro prácticamente no había ningún progreso significativo, que generaba un gran desánimo entre las familias, pero más grave aún, la perpetuación de la impunidad.

“Entonces no éramos nada, nos perdíamos entre la gente y bueno esto nos obliga a reflexionar sobre lo que estaba pasando: ¿qué estábamos haciendo?, ¿por qué lo estábamos haciendo?… llegamos a un punto en común en el que teníamos que salir adelante, organizarnos mejor y ahí nos pusimos el nombre… llegamos a la conclusión de que cada uno, cada una, era una fuerza para buscar a su desaparecido y juntos éramos muchas fuerzas, que teníamos que unir todas esas fuerzas individuales, por eso es Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos, porque todos somos familiares directos.”

Unos meses después, ante la ausencia de resultados, deciden trasladarse a la capital para hacer una manifestación; para entonces ya eran 40 personas buscando a 31 desaparecidos y desaparecidas. Se tienen registrados en el estado al menos 230 casos entre 2007 y 2010, algunos de los cuales han sido desapariciones múltiples en un mismo evento, la mayoría hombres jóvenes, en edad productiva. Aún con la ausencia de datos confiables y la falta de denuncias por temor, se considera que estos casos representan una proporción pequeña de una cifra indeterminada pero mucho mayor.

En esta etapa se realizan manifestaciones y plantones, demandando que les reciba el gobernador del estado para abordar la problemática. La interlocución se ve interrumpida por la renuncia del gobernador para asumir la dirigencia nacional de su partido, lo cual obliga a comenzar con el gobernador interino. Con éste logran la creación de la Fiscalía Especial para Personas Desaparecidas, también logran que el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias de la ONU sesionara en Saltillo y se le presentaran algunos casos.

A pesar de ello, no se genera ninguna investigación y los casos iban en aumento. Se busca entonces entablar el diálogo con las autoridades federales, planteándoles diversas demandas en torno a la central, que es la búsqueda inmediata de las personas desaparecidas:3

1. Atención integral de casos, con un programa emergente de búsqueda, en lo inmediato. La Convención Americana sobre Derechos Humanos establece, en su artículo 5º, el derecho que tiene toda persona a su integridad; el 6º prohíbe, expresamente, la esclavitud; y el 7º garantiza la libertad de todas las personas. Todos estos artículos y derechos forman parte de la legislación nacional, por disposición directa del artículo 133 constitucional,
2. Atracción federal inmediata de todos los casos,
3. Creación de una subprocuraduría especial para personas desaparecidas, que no repita las mismas deficiencias de otras ya conocidas,
4. Protocolo de investigación, homologado a toda la República,
5. Programa federal de atención a los familiares de las personas desaparecidas, con base en cuatro derechos fundamentales: salud, educación, vivienda y trabajo,
6. Aceptar las propuestas del grupo de trabajo de la ONU para desapariciones forzadas.

Este diálogo le da una visibilidad nacional a estos esfuerzos y permite que personas con casos similares en otros estados se acerquen al movimiento para buscar apoyo. De esta manera, se comienza a evidenciar una problemática de magnitud nacional.

“En ese momento… por medio de la prensa más personas se enteran que nosotros tenemos esa interlocución, se empiezan a acercar más a pedir ayuda y como nosotros ya recorrimos ese camino que ellos estaban también recorriendo, no quisimos que pasaran lo mismo que nosotros pasamos y quisimos acortarles el camino y les dijimos, vénganse a la reunión con el Secretario de Gobernación… le informamos… que ya no podía ser nada más FUUNDEC, que era algo más grande, que era nacional y que era su responsabilidad atenderlos a todos y en ese momento nace los que ahora es FUNDEM.”

“Era demasiada ya la problemática que teníamos en nuestras manos, para detenernos en ver un nombre y ahí empezamos ya a agrupara familias de otros estados que buscaban a sus desaparecidos igual que nosotros.”

El viacrucis de las víctimas

A la falta de interés de las autoridades se suma la ausencia de un marco legal adecuado para la tipificación del delito de desaparición forzada de personas y, prácticamente, la inexistencia de protocolos adecuados de investigación de estos delitos.
Algunas de las situaciones y obstáculos a los que se han tenido que enfrentar las familias de las víctimas son: 4

• Las denuncias formales interpuestas no son investigadas como desaparición de persona u otro delito similar, argumentado que el delito no está tipificado o no hay elementos para generar línea de investigación.
• En la mayoría de los casos, se remite a los familiares a presentar su denuncia en las dependencias encargadas de conocer sobre “extravío de persona”.
• Las dependencias encargadas de la procuración de justicia federal y estatal declinan competencia entre ellas para la investigación.
• En varios de los casos no se abre Averiguación Previa, las denuncias quedan registradas como actas administrativas o circunstanciadas.
• Se somete a las familias a dar sus testimonios reiteradamente a las mismas dependencias donde ya presentaron sus denuncias.
• Los funcionarios intimidan a las familias, insinuando que a sus “familiares los desaparecieron por algo”, por lo tanto que no hay más que investigar e incluso les sugieren que no presenten denuncia formal.
• En casos donde las familias pueden aportar elementos para que la autoridad competente abra líneas de investigación, éstas no lo hacen por estar involucradas personas con “poder en la región”.
• En casos donde hay datos que involucren a elementos del Ejército Mexicano o de corporaciones policíacas, estas líneas de investigación son desacreditadas o desechadas de entrada.

Es por estas razones, principalmente, que se busca difundir información para que la gente conozca la definición, qué puede hacer ante una situación de esas y cuáles son los mecanismos a los que puede acudir.

“Es necesario crear un pequeño sitio donde te expliquemos qué es la desaparición, cómo se lleva a cabo, quién la lleva a cabo, cuáles son las características; después qué son los mecanismos, qué debes hacer, qué no debes hacer. Porque ahorita también estamos viendo lo que es el secuestro que después se convierte en desaparición forzada. Secuestran a una persona, le hablan a la familia, le sacan dinero y ya no vuelven a regresar a las personas, es una nueva modalidad.”

Contra los estigmas y la indolencia

Una labor igual o quizá más ardua que la presión a las distintas autoridades para que realicen las investigaciones, ha sido el luchar contra el olvido y la estigmatización de las víctimas desaparecidas, situación alentada por los medios y las autoridades a partir del lugar común: “si les pasó eso fue porque seguramente estaban involucradas en el crimen organizado”. En el imaginario de la gente va quedando la idea de lo que, comúnmente, se conoce como “levantones”, es decir, que un grupo delictivo se lleva a una persona por rencillas o por problemas entre ellos. Es por ello que se ha buscado sensibilizar a la ciudadanía, en el sentido de que un desaparecido no es un “levantado”, no es un delincuente, es una persona que tiene una familia y una historia.

En ese sentido, se han publicado cartas de familiares a sus seres queridos como una forma de sacar del anonimato a las víctimas, contando historias de vida de personas comunes y corrientes, honestas, fuera de los estereotipos en que se encasilla a quienes participan en la delincuencia organizada así como el sufrimiento de quienes continúan en su búsqueda: “Son escritos que reflejan la lucha contra la corrupción de las autoridades; el temor por las amenazas; la batalla contra el cansancio y las desilusiones; la frustración y la angustia al tragar un bocado sin saber si esa persona que está desaparecida tiene alimento que llevarse a la boca.”5

“La segunda lección, no de manera particular pero en algunos es la parte que les tocó decir al vernos en algunos periódicos: ahhh, mira a lo mejor por algo se los llevaron. La indolencia que después terminan sufriendo lo mismo que nosotros ya habíamos sufrido y que no se dan cuenta y que no era como ellos o ellas habían visto. Una sociedad muy apática, la sociedad realmente dice eso no me pasa a mí, le pasa a esas personas, mejor no veo, mejor me volteo a otro lugar.

Encontramos medios de comunicación solidarios, pero también encontramos medios de comunicación mercenarios, en los que, a toda costa, cuando le hacían una entrevista a alguna de las madres, querían hacerla llorar para sacar la foto o para poner en su narrativa que no podía hablar.”

Aprendizajes

“Lo principal que nos ha dejado esta experiencia ha sido conocer la verdadera cara del sistema de justicia, de la procuración de justicia en nuestro país, y darnos cuenta que es muy triste, que no es como nos lo pinta la televisión, los medios de comunicación y esos spots tan bonitos que a veces nos pasan. Es darnos cuenta de que, al ir a denunciar, es sumamente difícil, porque es el mismo Ministerio Público el que, en algunas ocasiones, te amenaza para que no denuncies; están coludidos o simplemente no tienen la empatía, no les interesa, tienen mucho trabajo. Es la principal lección, el darnos cuenta de que en el sistema de injusticia en el que vivimos, en todos los niveles, desde el municipal hasta el federal, ninguno está exento de todo lo anterior, ni porque uno sea de un color y el otro de otro, todos están cortados por la misma tijera, que es la impunidad”.

“Nos ha dejado un aprendizaje muy importante en el ámbito jurídico, se debe hacer una diferenciación entre lo que es la privación ilegal de la libertad, lo que es secuestro, desaparición forzada, lo que es extravío y lo que es ausencia de personas. Empezar a cambiar el lenguaje, que es lo que empezamos a hacer con algunos medios en Saltillo, quitar esa parte de “levantón” y decir: “no son levantones”, son desapariciones forzadas”.

“Aprendimos a identificar patrones… hombre, de cierta edad, desaparecen en cierto tramo de tal carretera, en ciertas fechas del año, son los que más desapariciones presentan; además, nos hemos convertido, hasta cierto punto, en investigadoras e investigadores”.

“Leer una averiguación previa y poder decir ‘ésta y ésta pueden ser líneas de investigación, vamos a trabajar sobre éstas… hay que mandar a declarar a fulanito y a sutanito… hay que preguntarle esto y esto’. Lo que más hacemos es revisar el expediente, insistir: ‘por qué no le preguntaste esto, por qué no fuiste acá, por qué no hiciste esto’; ha sido uno de los aprendizajes más grandes también, al final, terminar siendo el investigador”.

Quizás no es el mejor mecanismo, pero nos ha ayudado, por ejemplo, reunirnos y platicar lo que nos había pasado, fue como empezamos a desahogarnos. Entonces, empezamos con esto y ayudó a liberar la tensión, nos ayudó a conocer el caso de los demás, empezar a ubicar a las personas del colectivo con las que sentías más confianza y platicar tus problemas, todo esto empezó a generar una válvula para liberar el desgaste emocional. Claro, hay momentos en los que ese mecanismo es insuficiente; entonces aún no logramos tener el mejor mecanismo. Cuando vemos que puede haber un quiebre o una saturación de todo este tema, nos damos un espacio, descanso, que se tomen su tiempo, que bajen sus niveles de estrés, el cansancio emocional.

DIRECCION WEB
https://desaparecidosencoahuila.wordpress.com/

Texto elaborado con base en información institucional y entrevista a Jorge Verástegui, integrante de FUUNDEC.

1 La Comarca Lagunera es la zona que se extiende por 15 municipios de los estados de Coahuila y Durango, en el área norcentral de México.

2 Informe de Misión a México. Grupo de trabajo de la ONU sobre las desapariciones forzadas o involuntarias, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, México 2012, p.18

3 Comunicado de prensa: “Por ustedes, por todos y todas que son nuestros desaparecidos(as) seguimos nuestra búsqueda incansable”, FUUNDEC, 28 de agosto de 2011, https://desaparecidosencoahuila.wordpress.com/2011/08/28/comunicado-de-prensa-3/

4 Información tomada de: “¿Dónde están?”, Jesús Peña, Diario Vanguardia, 27 de septiembre de 2010, https://desaparecidosencoahuila.wordpress.com/2010/09/27/%C2%BFdonde-estan/

5 “Cartas a un desaparecido”, Periódico Vanguardia, 21 de febrero de 2011, en https://desaparecidosencoahuila.wordpress.com/2011/02/21/cartas-a-un-desaparecido/

Archivo en PDF: Picando Piedra: Iniciativas Ciudadanas Contra la Violencia

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