Comunicados por el sexto aniversario de la desaparición forzada de José Antonio Robledo Fernández

PRESENCIA PERMANENTE: LA AUSENCIA DE UN DESAPARECIDO

 

25 de Enero de 2015                                

                

Cuando alguien desaparece, perdemos todos. La desaparición forzada de una persona es el acto más atroz y destructivo a la humanidad y a la especie. La desaparición forzada de un hijo sencillamente no puede ser admitida como realidad para la conciencia. La imagen de los hijos en el cerebro y en los registros sensibles del cuerpo, está impresa y contenida en la propia mismidad. La desaparición forzada es el mayor acto de humillación, deshonor y desprecio contra la vida. Cuando un hijo o hija desaparece, la vida se torna miserable y sin sentido. Sin aquella energía para compartir y servir a la vida, la fisiología corporal colapsa y la imaginación deja de producir significados para el presente.

José Antonio Robledo Fernández fue desaparecido a manos del crimen organizado, el 25 de enero de 2009, en el estado de Coahuila. En estos seis años de dolor e incertidumbre lo hemos buscado a través de cada pista o dato que encontramos. Hemos acudido a todas las instancias nacionales e internacionales que tienen a su cargo indagaciones sobre este tremendo problema. En nuestra búsqueda personal hemos localizado implicados y responsables de la desaparición, los hemos denunciado y nos hemos topado con la ineficiencia e indiferencia del sistema de justicia del país. Nuestra indagación es sustancialmente precaria porque el Estado Mexicano nos ha abandonado como Nación, y hoy todos podemos sentirnos vulnerables y desolados. Los desaparecidos van despoblando la Patria y el mundo.

En esta condición de indefensión vivimos y padecemos la más irracional y catastrófica de las experiencias sufridas por la familia. El crimen destruyó la confianza y armonía por la que trabajamos y tuvimos hijos a los que enseñamos el amor a la Patria. Ignoramos dónde se encuentra este joven ingeniero educado en los valores de respeto, amor, libertad y responsabilidad social. Nosotros también perdimos el futuro. No ha pasado un solo instante sin preocupación ni dolor; sin buscar o pedir ayuda; sin suposiciones, insomnio, esperanzas truncas o soledades aterradoras. El hijo ausente nos fue robado y se violó con ello leyes naturales y derechos fundamentales. La ausencia de José Antonio es presencia permanente. El hijo ausente vuelve siempre a la memoria cuando ésta no está perdida. Sus pertenencias habitan con nosotros para mantener la esperanza de que volverá a entrar a su casa y a nuestras vidas.

Sin cadáver no hay muerte y no hay forma posible de duelo-dolor ante la ausencia. La ausencia jamás será igual a una pérdida, es tremenda derrota y es equivocación. La ausencia no tiene equivalencias con nada que hayamos aprendido. La ausencia se parece a la desconocida eternidad, es eternidad. El duelo, dolor y combate, se torna en desafío cotidiano por existir a pesar de todo, contra todo; todo en contra. La ausencia interrumpe, necesariamente, el tránsito y longitud del tiempo. Con el rostro de la ausencia se abren y cierran nuestros ojos día a día.

La ausencia se presenta como evocación constante, más aún, sin el espejo que fuimos con el hijo. Perdimos el eco de la voz, nos borraron el lugar de los encuentros y las sonrisas; degradaron la condición sagrada de la parentalidad. Hoy somos dos padres y una hermana que buscan al hijo y al hermano, nos hemos multiplicado y desdobaldo muchas veces; somos más que antes y a la vez somos muchos menos. Se regresa al pasado para configurar el futuro, pero en nuestro caso, regresamos al pasado porque nos perdimos hace tiempo y, en él, todavía hay un refugio para la tristeza, sólo nos queda la resiliencia, seguir fortaleciéndonos de la experiencia y continuar hasta el cansancio con la exigencia de Verdad y Justicia para la víctima y su familia. Nos arrollaron, mas no nos robaron la dignidad ni la voluntad. POR UNA INCANSABLE BUSQUEDA.

Toño, a seis años de tu desaparición, te hacemos presente el amor eterno.

José Antonio Robledo Chavarría y

María Guadalupe Fernández Martínez

25 de Enero de 2015.

A seis años de distancia de la desaparición de José Antonio Robledo Fernández.

Nuestro hijo originario del D. F., José Antonio Robledo Fernández fue desaparecido en Monclova, Coahuila, el 25 de Enero de 2009, laboraba como ingeniero civil en la Constructora ICA FLUOR, para Altos Hornos de México, S. A., en el proyecto “El Fénix”.

La desaparición forzada de un hijo sencillamente no puede ser admitida como realidad para la conciencia, es el mayor acto de humillación, deshonor y desprecio contra la vida, cuando un hijo desaparece la vida se torna “sin sentido”.

José Antonio fue contratado como ingeniero “foráneo” asignado a un proyecto lejos de su casa, por lo cual era más vulnerable a la desaparición, Ica Flúor debió saber el alto índice de riesgo que existía y existe en todo el Estado de Coahuila, la participación del crimen organizado en las obras de construcción de relevancia como la antes mencionada es sabido por todos; Joaquín Benito del Ángel Martínez en ese momento Jefe de Seguridad de Ica Flúor negoció con los criminales que desaparecieron a nuestro hijo, nunca tuvimos como familia comunicación con los perpetradores, de voz del Gerente del Proyecto Ing. Raúl Alberto Medina Peralta supimos que la empresa se deslindaba del hecho, las pocas veces que han comparecido ante autoridades Estatales y Federales, los empleados y funcionarios de Ica Flúor nunca han aportado información conocida por ellos y útil en la investigación, lo que evidencia que ICA FLUOR subsidiaria de Ingenieros Civiles y Asociados goza de un “Coto de Poder”.

Con fecha 28-01-2009 se inició la Averiguación Previa No. 002 ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila, aportamos importante información confidencial, le dimos y exigimos el seguimiento que requería y ni así hubo resultados, nunca cumplieron con su trabajo, en 2011 se deslindaron por incompetencia, se nulifica la investigación al no poder llegar a funcionarios de niveles medios y altos coludidos con la delincuencia organizada, amparados por los gobiernos estatales.

El 31-01-2009 se abrió otra Averiguación en la Unidad de Secuestros de PGR Seído la 025/2009, en 2011 se detuvo a 5 personas, una de ellas ya sentenciada obtuvo su libertad de forma poco clara, 4 continúan en prisión con procesos penales entre ellas 2 ex trabajadores de Ica Flúor. La suerte de las víctimas desaparecidas expone a los familiares a un peligro latente por no esforzarse la autoridad competente a investigar y saber el destino de los desaparecidos; a pesar del tiempo y el trabajo efectuado en el ámbito federal no hay resultados tangibles, José Antonio no ha sido encontrado ni vivo ni muerto.

Las autoridades de seguridad han presentado a colectivos de familiares de desaparecidos mecanismos que se implementaran para buscar a los desaparecidos, el 30 de Septiembre de 2014 PGR firmó un convenio para base de datos Ante Mortem y Post Mortem con la Cruz Roja Internacional apoyados en el software proporcionado por dicha institución internacional para organizar el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas y Desaparecidas (RNPED) que deberá ser alimentado por las procuradurías de todas las entidades federativas, en caso de post mortem habría cruces de información entre los Códigos Genéticos de los No Nombre y los ADNs de las familias que buscamos seres queridos, al haber coincidencia se empezarían a resolver los miles de casos de desaparecidos en México, desafortunadamente todo ha quedado en papel o power point, podrán existir voluntades pero lo que faltan son obligaciones.

De acuerdo con la Subprocuraduría de Derechos Humanos de PGR la cifra de personas desaparecidas, no localizadas y extraviadas es de 23,271 hasta el 20 de Enero de 2015, faltando la “cifra negra”. Lo que se tiene el día de hoy es la consecuencia por no atender a tiempo las negligencias del Estado.

Desde el sexenio pasado se urgió a implementar dichos mecanismos para bases de datos de desaparecidos y registros de perfiles genéticos sistematizadas. La simulación propicio y ha propiciado la repetición.

Es importante que el Congreso revise los informes que México manda a todas las Organizaciones de Derechos Humanos a nivel internacional con las que ha firmado convenios, respecto a corrupción e impunidad en el caso de los desaparecidos, que haya transparencia total y se den a conocer los contenidos a la sociedad civil, para evitar la simulación.

Mientras haya vida y esperanza nuestra lucha no cesará hasta obtener Verdad y Justicia, por nuestro hijo y por las miles de víctimas de desaparición forzada.

 

José Antonio Robledo Chavarría y

María Guadalupe Fernández Martínez.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: